
La más reciente edición de Santiago Rocks convirtió a Espacio Riesco en un punto de encuentro para el rock latinoamericano, en una jornada marcada por la energía del público, la puntualidad del evento y la cercanía entre artistas y asistentes. A pesar de las altas temperaturas, miles de personas participaron durante más de 12 horas de música en vivo, disfrutando de una programación continua y bien organizada.
Desde la apertura de puertas al mediodía, el festival destacó por el cumplimiento estricto de los horarios, un sonido de alta calidad y una atmósfera de conexión permanente entre el escenario y el público. Hermanos Ilabaca abrió la jornada con un set preciso y participativo, seguido por una ovacionada presentación de Álvaro Henríquez junto a Pettinellis, que combinó clásicos y momentos de identidad popular.
La tarde avanzó con el reencuentro de Enanitos Verdes, que rindieron homenaje a su historia ante un público masivo, y con un sólido show de No Te Va Gustar, reafirmando su estrecho vínculo con la audiencia chilena. Más tarde, Molotov desplegó su energía irreverente, mientras que Andrés Calamaro emocionó con un recorrido por su cancionero histórico.
El cierre estuvo a cargo de Babasónicos, que bajó el telón de una jornada extensa y bien ejecutada, confirmando a Santiago Rocks como un festival ya instalado en la escena regional.







